MILANÉS TIENE RAZÓN

julio 11, 2007 at 5:03 pm 18 comentarios

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

Años, Pablo Milanés

Ayer fui al cumpleaños de un amigo, al que llamaremos para todos los efectos, Rodrigo. Junto con 18 años de amistad, nos une además un vastísimo historial de jodas y remoliendas varias que se remontan a las primeras borracheras, cuando un litro de cerveza hacía estragos entre los cuatro pelmazos que teníamos la triste idea de tomarla. En eso pensaba anoche, mientras su hija de once años hacía un show/homenaje a su padre músico: en que las cosas van cambiando y van cambiando para bien.

Parado al borde de mi treintena, estoy en esa edad en que te sorprenden los detalles en los que te das cuenta que “maduraste”: ya casi no salgo a bailar, hago deporte con fines estéticos y de salud, y ya no tanto por diversión (excepto las pichangas claro), las borracheras destructivas no me seducen como antes ni me jacto de ellas (ver imagen inferior), y quedarse en casa haciendo una pizza de camarones y luego ver una película acurrucado a la cama con la noviecita es ahora un panorama más atractivo que cualquier otro.

carrete antiguo

Para ilustrar más esto de la evolución, les ofrezco el clásico Antes/después, tomando como referencia el cumpleaños de anoche:

Antes: Los cumpleaños eran viernes o sábado, y empezaban tipin 12, 1 de la madrugada. Si no se celebraba en casa, yo me juntaba antes con amigos para llegar “puesto”.
Anoche: Llegué a eso de las 19:30 a tomar oncecita.

Antes: No llevaba regalo casi nunca, si el festejado era muy querido hacíamos una vaca entre todos. O lo otro era regalarle copete, que por supuesto se aprovechaba en el mismo carrete.
Anoche: Llegué con mi regalo primorosamente envuelto, lo mismo que TODOS los asistentes. De cinco regalos, sólo uno era copete, el resto era: un libro (yo), calzoncillos y calcetines, un dvd de Eric Clapton, un adorno para la casa y un atril para la guitarra.

Antes: Para comprar copete, hacíamos una vaca y partíamos a la botillería de la esquina. Se compraba por lo general cerveza (llevando envase, para ahorrar), un pisco de luca y media y una bebida si alcanzaba. De hielo ni hablar.
Anoche: Esperamos que llegara Wallas que tiene auto y partimos al supermercado. Sacamos plata en el cajero y compramos aceitunitas, VASOS, maní, bebidas, un ron Havana Club y una bolsa de dos kilos de hielo.

Antes: Por lo general eramos puros hombres, excepto cuando nos obligaban a vender entradas para las fiestas de colegio. Las mujeres eran objeto de deseo permanente, pero eran todavía seres mitológicos, como el minotauro o las sirenas.
Anoche: Estábamos Wallace y yo, el Festejado con su pareja y su hija; y dos parejas “adulto joven” (una de ellas con dos niñas de 9 y 10 años).

Antes: El carrete consistía en tomar y fumar hasta quedar bolsa. Podía ser en una casa, escalera, cancha o terreno medio abandonado.
Anoche: A la vuelta del súper, servimos copete y conversamos un rato, luego las niñas improvisaron un show musical, mientras el resto sacábamos fotos y grabábamos la performance, que estuvo notable. Después jugamos algo así como Pictograma (pero con mímica, y preguntas de trivia entre medio) durante largo rato.

Antes: Las conversaciones eran: Las últimas audacias sexuales, mucho humor grueso, relatar por enésima vez las anécdotas vividas juntos, pelambres en general, y luego más humor del grueso, ya con la lengua traposa.
Anoche: Partimos hablando de las carreras sin campo laboral y la responsabilidad de las universidades. Luego hablamos de la gente que persigue una pasión y destina sus ahorros a eso y cuan importante es la lucha de cada uno por perseguir sus sueños.

Material para seguir comparando hay mucho, y con esto no quiero renegar de mi pasado rayano en el alcoholismo. He disfrutado a concho cada etapa y espero seguir haciéndolo. Ahora los dejo que debo ir a mis clases de Spinning para bajar la guata. Salud.

M.

 

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“UN APELLIDO VASCO, POR FAVOR” PAGAR, VERBO COMPLEJO

18 comentarios Add your own

  • 1. maite  |  julio 11, 2007 en 7:13 pm

    El paso del tiempo se nota demasiado en los carretes.
    Yo en todo caso, no le veo nada, pero nada de malo el ir al super a comprar copete y comida rica,cuando uno ganas sus lucas no tiene porque seguir comiendo y tomando mal.
    Comer y ver una peli con el novio no me parece de vegete.
    hacer ejercicio por salud y estetica tampoco.
    Ahora, si, es verdad que el cuerpo te pasa la cuenta yya no puedes carretear como antes, pero cuando voy a un cumple de amigos y veo el paso del tiempo enmarcado ahi, me empieza a picar todo y me dan ganas de emborracharme como adolescente de barrio alto.(ja).
    Por que claro, una cosa es que estemos menos jovenes, pero no tenemos 70!.
    quizas me pasa porque yo no vivo sola, no tengo hijos ni marco tarjeta en una empresa, pero cuando de lo unico que se habla es de eso, me da urticaria, no se porque mientras me tomo un copete me tengo que enterar del color de la caquita de la guagua.
    Por lo menos con mis amigas más cercanas tratamos de carretear lo mas parcido posible a antes.
    En tus cumples los niños hacen shows, en los mios, (algunos, gracias a dios) lloran.

    besos

    Responder
  • 2. Malaquías  |  julio 11, 2007 en 7:43 pm

    Maite: Es que justamente antes tu no sabías que estabas tomando “mal” (yo no comía en los carretes, para eso estaba la casa). Y sí, las ganas de emborracharme creo que no se me pasarán hasta el fin de mis días, pero de que son menos frecuentes, lo son.
    ¿Caca de Guagua? Puaf.

    Saludos,

    M.

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  • 3. carlitros  |  julio 11, 2007 en 8:03 pm

    jajaja en los carretes es donde mas se nota que nos vamos poniendo viejo.
    Recuerdo un cumpleaños (todos los presentes teniamos mas o menos la misma edad) donde yo era el unico que no tenia hijos… para que les voy a explicar cuales eran los temas de conversacion y lo colgado que estaba (“como un naufrago en un mar de jardines infantiles y pañales”).
    Maite, yo no se que edad tendra ud. pero claramente (y sin ofender) ver peliculas en la cama es de vejete (lo digo porque yo lo hago) y hacer ejercicicio para verse bien tambien (a menos que siempre los haya hecho). Yo por ejemplo nunca habia entrado a un gimnasio hasta hace tres años atras (Tengo 33).
    Y el preocuparse por tomar bueno o fumar bueno no era una preocupacion, sino jamas hubiera tomado tantos ron silver y fumado tantas cajetillas de life.
    Saludos desde la orilla norte del mapocho.

    Responder
  • 4. Wallas  |  julio 11, 2007 en 8:50 pm

    aaaahhhh, que gran cumpleaños. Lo que es yo, no me preocupo demasiado por el paso de los años. Al contrario, me da alegría ver cómo la casa se va agrandando, y van apareciendo los retoños, y nuevos amigos afines. Mi gran Malaquías, nos pasó en aquél almuerzo en casa de Tuto, y anoche también. No nos sentiremos viejos, y tiene que ver con lo que conversamos anoche, mientras sigamos haciéndonos cargo de lo nuestro y de lo que nos apasiona. Si nos entregamos al letargo, ahí envejeceremos.
    Salud, mi perro.

    Responder
  • 5. Penélope Glamour  |  julio 11, 2007 en 8:51 pm

    Wow, mis cumple, cuando son en casa, son SIEMPRE con comida. Comida rica de acuerdo al tiempo de la cumpleañera pa preparar algo hace un par de años fueron las pizzas más variadas del mundo. Hasta sobró una que fue devorada al día siguiente por la horda de asistentes que aún permanecían a las 2 de la tarde. Aporto con copete bueno hasta que se acaba y luego si los jugosos de siempre lo desean, pueden ir a comprar con o sin vaca. Bailoteo puede haber, pero en general, hay un grupo que conversa (generalmente donde yo estoy) y otro que discute sobre qué música poner y no faltan los que se ponen a bailar entre uno y otro grupillo.
    Y por supuesto que el hielo tiene que estar. Siempre, pero siempre hay que tener hielo. Qué guacala el ron o el vodkita sin hielo. O una piscola tibiecita. nonono.
    Insisto, eso sería pa los cumpleaños. En un carrete común y corriente la metodología cambia.

    No sé, parece que no me he aburguesado con los años. Y respecto a quedarme en la casa con my love viendo una peli y comiendo algo rico…TODO EL RATO. Además que con el frío como que no dan ganas de salir de la casita. Y en eso sí que se me nota el paso de los años.

    Ya le enviaré la invitación oficial, estimado M. Un agrado saber que su madurez viene con regalo.

    Besos

    Responder
  • 6. willy  |  julio 12, 2007 en 1:34 pm

    “…Podía ser en una casa, escalera, cancha o terreno medio abandonado…” Cuántas cunetas de Ñuñoa y La Florida me hiciste recordar con esa frase! Cómo olvidar esas plazoletas oscuras y escondidas en las que uno se juntaba los viernes en la noche, sólo tomar y reirse hablando huevadas. En mi caso ahora es lo mismo, pero en casa o local, con copete más producido, tomando en VASO (de vidrio!!) y por fin se come algo… pero las huevadas, las seguimos hablando igual, y nos reímos de las mismas cosas de hace 15 años. Aunque debo confesar que hace rato que no comparto con los amig@s con los cuales crecí, porque ahora nadie tiene tiempo, ni con quién dejar la guagua. La triste realidad de llegar a la treintena.

    “…las borracheras destructivas no me seducen como antes ni me jacto de ellas…” jajajajaja, qué notable frase. Es divertido pensar que en esos años la gracia era quedar estúpido de curao. Me gustaría tener una foto así, como la que ilustra su artículo, pero lamentablemente siempre era yo el que tenía la cámara, y por tanto, el que sacaba la foto. Tengo un arsenal muy notable de jóvenes alcohólicos luciendo fachas noventeras y de relaciones que no perduraron. En fin.

    De la ponchera, ni hablar. Ya se empieza a notar una redondez indigna que antes de cumplir 30 no tenía. Por primera vez EN LA VIDA estoy pensando en hacer algo parecido a… ¿cómo es que se llama? ¿hacer gimnasia? (un escalofrío recorre mi espalda).

    Ya le respondí acerca de su propuesta de los mojitos.

    Saludos.

    Responder
  • 7. Malaquías  |  julio 12, 2007 en 4:08 pm

    Carlitros: Puras verdades dice usté, para qué vamos a andar con cosas. Y no hay nada peor que toparse con una madre chocha.

    Wallas: Sip, fue un cumpleaños memorable. Y claro, si tampoco se trata de que nos vamos a sentar a fumar Pipa, tomar Brandy y comentar quién se murió el último invierno.

    Peneloplis: Ojalá este año tenga harto tiempo disponible para dedicarle a la cocina (se me había ocurrido un chiste machista, pero no quiero boicotear mi invitación al evento, así que me censuro). Y sí, lo de las películas en camita son notables… en especial gracias al botón pause, if you know what I mean.

    Willy: No es que usté y yo seamos el paradigma del treintón exitoso, pero viendo que esto de chupar como si no hubiera un mañana, fue inherente a toda una generación que ahora cuenta con pega estable y conserva más o menos todas sus neuronas, me da cierta esperanza en la capacidad del ser humano para hacerse mierda por un tiempo y luego convertirse en hombres y mujeres de bien. Salud por nosotros.

    Ah, y otra cosa: OJO CON CONSERVAR FOTOS DE RELACIONES QUE NO PERDURARON, en especial si sale usted en ellas. Se lo digo yo que sé mucho de esas cosas.

    Un abrazo,

    M.

    Responder
  • 8. Pesaita Marisopa  |  julio 12, 2007 en 4:54 pm

    aaaaaaaaaaaa que laaaaaaaaata casi me quedo dormida leyendo el post.

    Los después parecían ir siendo relatados en cámara leeeeeeeeenta.

    Bueh igual Beshos

    Responder
  • 9. Pesaita Marisopa  |  julio 12, 2007 en 6:00 pm

    Anda a ver mi Space mejor será pa, que veai que los grandes igual carreteamos con ganas!!!!

    Mas besos ji

    Responder
  • 10. ximena  |  julio 12, 2007 en 7:07 pm

    pesaita ¿ que edad tienes?….
    queridisimo valderama,besitos de hola,a mis 40 y algo te digo, los cumpleaños pasan a ser mas familiares o salir a comer con el marido y a bailar con regalito en el velador de algun motel lindo para poder meter bulla sin despertar a los hijos o escandalizar a los suegros…lo positivo es que a mas años mas regalos ( hermanos, hijos, cuñadas, sobrinos ,algun ahijado ,etc…)lo malo es que te da sueño mas temprano plop*
    querido te cuento que ya estoy por abrir asi que cuando tengas una vueltecita por estos lados seras bienvenido,claro que desde ya te digo que sera a riesgo de tu reputacion

    Responder
  • 11. autoexiliada  |  julio 13, 2007 en 4:37 pm

    El q sostiene la lata ¿es 9 Dedos? Por Dios ese pelo!

    Y así con la adultez, q yo no creo q sea aburguesamiento eso de preferir quedarse en casa, yo creo q es “fatiga de material”.

    Responder
  • 12. Calíope  |  julio 13, 2007 en 7:05 pm

    La vida, la vida, señor del otro lado de la cordillera, la vida es un camino que no admite retornos y nos lo hace saber de la forma más cruel a veces, otras con la placidez de la sabiduría al ver cuán bien hemos andado ese camino y que no añoramos volver…

    Ud es todavía un pendejo (de niño ojo)

    besos fríos

    Responder
  • 13. Penélope Glamour  |  julio 15, 2007 en 3:07 pm

    Jajaja
    Malaquías, cómo se nota que no debes cocinar mucho. No requiere mucho esfuerzo alimentar a la tropa que llega a saludarla a una pal cumple. Pero si ando con más tiempo, le pongo + power, porque soy una marabunta y se vería un poco feo que yo comiera cosas ricas y el resto, ramitas.

    Por lo demás, no hay chiste machista que provoque que retire la invitación al magno evento: con saber que su presencia viene con regalo ya está adentro.

    Besos

    Responder
  • 14. Carlot  |  julio 17, 2007 en 1:09 am

    me deprimí.

    Responder
  • 15. sup  |  julio 17, 2007 en 5:30 am

    lo peor es tener que medir la pizza durante la película, porque si se la come entera, como hacía de joven, al otro día se muere del dolor de guata.
    ahí tiene usted a la vejez llegando por el estómago.

    Responder
  • 16. carerraja  |  julio 18, 2007 en 2:38 am

    Es verdad. Agregaría que las salidas a pubs y discos se han convertido sin tapujos en reuniones sociales en parrilladas bailables.

    Responder
  • 17. nuevededos  |  agosto 2, 2007 en 12:37 am

    noooooooooooooooooooooooooooo

    loco, no.
    no puede ser esa foto.
    no fuckin way

    oh my…oh my.

    Responder
  • 18. Malaquías  |  agosto 2, 2007 en 2:52 pm

    Pesaita Marisopa: Bueh, si anda con sueño quizás es por exceso de carretes quinceañeros… Quizás sería bueno que empezara a mirar el carné de vez en cuando… Pero nah, usté y yo sabemos que no hay como la juventú.

    Ximena: Ya pueh, apure con la apertura del bar, que tengo muchas ganas de ir pa Coquimbo.

    Autoexit: No afirmo ni desmiento la pregunta… En cuanto a la fatiga de material, tottally agree.

    Calíope: La pillé inspirada eh? Pues bien, supongo que parte del secreto de saber “envejecer” es mirar con simpatía, que no nostalgia, el camino recorrido.

    Carlot: No se me deprima, usté misma ha dicho que ahora se gusta mucho más que antes.

    Sup: Nononono, el día que eso me pase, meto la cabeza al horno. Mi guata tiene prohibido envejecer, sólo hacerse más recia.

    Carerraja: “Parrilladas Bailables” jajajaja, notable. Me supera un poco, pero para allá vamos todos.

    9D: Nuestro pasado nos condena, lo sé.

    Saludos,

    M.

    Responder

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