ROBIN VALDERRAHOOD

junio 19, 2007 at 10:00 pm 26 comentarios

No uso pantys verdes (aunque por estos días de invierno, retomé los calzoncillos largos), y soy arquero, pero de los otros. De todos modos, otras cosas me unen al Forajido del Bosque de Sherwood: nuestro valeroso desprecio por las leyes y la autoridad, y vivir rodeado de amigos de dudosa reputación, por ejemplo. Claro, también está el rollo de robarle a los ricos para darle a los pobres. Aunque en este caso el pobre sea yo mismo.

A lo largo de más o menos 20 años de carrera criminal, felizmente he resultado CASI impune. Y lejos de reformarme, ayer cometí mi última felonía, esta vez con mi leal secuaz, que resultó además ser mi polola. Pero antes de llegar a mi hazaña más reciente, hagamos un breve repaso de mis audaces victorias sobre el oligarca empresarial.

Caso 1.- Yo v/s la poderosa industria de las flores. Era el Día la Mamá y yo tenía los bolsillos secos. Cerca de mi escuelita se ponía una feria donde vendían miles de flores. En mi desesperación partí resueltamente y escogí a mi víctima, una señora más bien gorda que vendía claveles en su puestecito. La elección no fue casual, esa señora no tendría ninguna oportunidad contra mis piernas de ocho años, dos pistones de 0,02 caballos de fuerza. Me agaché y olí el clavel (sí, un modesto clavel, para que vean mi desprecio por el lujo) diciendo “mmmm” para pasar piola. Luego lo tomé y corrí despavorido y sin parar, las siete cuadras que separaban mi escuela del laburo de mi mamá, que recibió la flor emocionada y agradecida. El crimen perfecto y mi bautizo de fuego como criminal.

Caso 2.- Yo v/s la poderosa cadena de Supermercados Santa Isabel. Con Milenko y otros amigos teníamos una completada y me correspondían las paltas y los jugos. Como andaba sin plata y temía el rechazo social, tuve que tomar medidas drásticas y llenarme el bolsillo de aguacates y un par de sobres de Zuko. Al descubrir mi hazaña, el bueno de Milenko me dijo “ya que salían tan baratas, podrías haber sacado más”. Ahí aprendí la ingratitud del pueblo hacia Robin Hood.

Caso 3.- Yo v/s una no tan poderosa librería en calle San Diego. De visita en la Capital, aún muy lejos de pensar siquiera en vivir acá, paseaba yo con una amiga, que me llevó a la calle de los libros. Ahí descuidadamente ubicado sobre una repisa, estaba la edición de lujo del Señor de los Anillos, sacándome pica con su empaste dorado y sus chorrocientas páginas. Acercarme como un jaguar en la penumbra amazónica, meterlo en el forro de mi abrigo y salir cascando fue todo uno. Ese botín es por lejos el más cuantioso que he obtenido: unas 60 lucas. El libro por supuesto todavía me acompaña, aunque nunca lo he leído. Eso me enseñó que el placer de robar es el acto en sí, más que la utilidad del botín.

Caso 4.- Yo v/s Horst Paulmann, multimillonario dueño del Jumbo. Había ido al dentista y me había recetado cepillo eléctrico y seda dental, cosa fácil de decir pero difícil de adquirir para mis bolsillos permanentemente ralos, y mis hábitos mañosos. Confiado en mi racha de más de una década de triunfos, aproveché una visita al supermercado para hacerme de los implementos de higiene. Partí derecho a los cepillos y tomé el más bonito, lo guarde en mi bolsillo derecho, mientras la seda dental caía suavemente en el izquierdo, yo creía que era mi coronación delictual, sin saber que me había convertido en el protagonista de la película que dos o tres cámaras de seguridad grababan en ese momento. Al pasar por la caja, me detiene cordial un tipo de delantal blanco, secundado por dos guardias enormes y no tan cordiales. De ahí a una oficina, hasta que llegó Carabineros. Los detalles de esa aventura me los reservaré para más adelante, pero ahí aprendí una nueva valiosa lección delictual: llorar, patalear y suplicar no despierta las simpatías de la Ley y el Orden.

Caso 5 (Ayer).- Yo v/s Falabella: Hace frío y necesitaba calzoncillos gruesos, pero los precios son prohibitivos, así que decidí hacer justicia por la propia mano y pese a los meses sin práctica, me salió bastante bien. Abrí la caja de los churrines, escogí el más bonito y adecuado a mis proporciones, y lo metí en un bolsillo. Incluso tuve la delicadeza de comprarme un par de calcetas, que también me hacían falta. Pasar la entrada de la tienda, flanqueada por esos sensores que a veces suenan de nada fue una inyección de adrenalina, que sólo pude calmar a dos cuadras de distancia, con el flamante botín en mis manos.

Dejé un montón de pequeños delitillos en el tintero, pero espero este breve resumen sirva para ilustrar mi esencia cleptómana, como para decir “este soy yo y no me arrepiento”. No, no es necesario que afirmen sus billeteras, como dije, sólo le robo a los ricos, para darle al pobre.

Nos vemos,

M.

Anuncios

Entry filed under: Uncategorized.

PLAYAS DE LUTO “UN APELLIDO VASCO, POR FAVOR”

26 comentarios Add your own

  • 1. ximena  |  junio 20, 2007 en 12:22 am

    JOVENCITOOOOOO…voy a hacer como que no he leido nada, ya, con eso cumplo con mi conciencia, no se a que le vino el ataque de confesarse pero nadie te ha enseñado eso de que siempre hay que ser el mas bueno y lindo y si te pillan negarlo hasta la muerte…se nota que no eres un delincuente de corazon…sniff..me conmovio tu ingenuidad. besitos

    Responder
  • 2. maite  |  junio 20, 2007 en 12:51 am

    …. solo te felicito por la valentia de publicarlo…yo no confesaria algo asi jamás!!!!!
    if you know what i mean….

    besos!

    Responder
  • 3. Pame  |  junio 20, 2007 en 1:09 pm

    Sinceramente… lo admiro!!! jajjajaja, al contrario de mi ilustrísima y bien identificada hermana X. me cargaba salir al supermercado con mi otra hermana, pues llegaba llena de pinches, chapes, chocolates y cuanta cosa se pudiera ” pelar ” en su jerga…sin pagar algo por ello… y como yo era la menor hasta a mí me metía cosas en la jardinera y al momento de salir, literalmente me cagaba! del susto… más encima cuando mi papá nos encontraba el” botín” me echaba la culpa a mí… si sería bien vaca! castigada y con retorcijones…le admiro la sangre fría yo no hubiera podido, la única vez que robé fue por equivocación y más encima era algo que ni me gustaba!!! sniff! seré quemada??? un besito grande P.

    Responder
  • 4. willy  |  junio 20, 2007 en 5:02 pm

    Oiga, al margen de sus aventuras al filo de la ley, debo decir que exijo el chiste aquel del ligre y el oso hormiguero… no lo cacho, aunque creo imaginar por qué lado va la cosa (los chistes no son muy creativos en estos días que digamos…), pero igual quiero la versión original (te matriculaste al decir que era muy bueno… o ni tan bueno).

    No puedes dejarme colgado!

    Un saludo, paladín de la justicia

    Responder
  • 5. Wallas  |  junio 20, 2007 en 6:52 pm

    Juajauajauajau, erís muy cuma. Lo de la flor y los sobres de jugo, ok. Pero un libro de 60 lukas, es muy lordinario. Ni siquiera lo has leído, y cuando te lo piden prestado, te excusas diciendo “Es que todavía no lo leo”. Juajauajauaju. ¡Wena, Botija!
    Un abrazo
    PD: Cuando fuiste pa’ mi casa la otra vez, se me desaparecieron unas poleras. Curioso.

    Responder
  • 6. Malaquías  |  junio 20, 2007 en 8:21 pm

    Ximenita: Difícil negar cuando en plena faena, ves el lente de la cámara camuflado entre los cepillos, pero bueh.

    Maite: I’m affraid I’m not. Pero supongo que es mi compañera en esta lucha antisistema.

    Pamelita: Espero sinceramente que eso de “literalmente me cagaba del susto”, no sea tan literal. De todos modos, no critique a su hermana, eso se llama “pasar el oficio al siguiente generación”. Yo estoy esperando que mi sobrino crezca un poco para embutirle repuestos de afeitadoras, que son un robo.

    Willy: Servido el joven.

    Wallas: Iba a decirle que anoche dormí con una polera suya, pero a tiempo me di cuenta de lo infinitamente gay de la confesión. Para los mal pensados, debo agregar que en mi closet ostento una importante colección de ropa de mis amigos ¿la arreglé? creo que no…

    Responder
  • 7. Pame  |  junio 20, 2007 en 10:38 pm

    Don M. o sea… casi literalmente, pues los dolores de panza no me los quitaba nadie, si mas encima me la daban en la casa, por demás no hablo de Ximena, sino de la Otra hermana…somos más que las hormigas… jajajajja
    Comprometer a un menor en un delito…. eso si es un delito…
    igual un beso P.

    Responder
  • 8. carerraja  |  junio 21, 2007 en 5:03 am

    Feo, feo, que quiere que le diga don Malaquías. Sin embargo, en este momento le posteo desde un aparato computacional cuyo software desde el sistema operativo para abajo es pirata. El que esté libre de pecado, que lance el primer camote…

    Responder
  • 9. luchitoms  |  junio 21, 2007 en 2:49 pm

    Bueno, leyendo estos párrafos se me vienen a la mente algunos de esos delitillos no mencionados y cometidos por el anfitrión de este blog, a saber: 1/4 de jamón de la cadena unimarc, un par de pilas 2A de la misma compañía y bueno, me eqivoco si digo que junto al cepillo y la seda dental iba un enjuage bucal Plax de 500 ml???. Tb recuerdo otros delitos más refinados como la prestación de servicios audiovisuales fraudelentos a una artista del baile y el secuestro express de un can viñamarino, crimen que nunca pudo ser comprobado y que además quedará prescrito en julio próximo por haber transcurrido 10 años de aquel incidente….Demás está decir que todas son sabrosas anécdotas y no apuntan a que malaquías sufra de una cleptomanía (tratable) en grado mínimo…….adiosito

    Responder
  • 10. Malaquías  |  junio 21, 2007 en 3:02 pm

    CareGlúteos: No habría suficientes camotes, imagino.

    Luchitoms: El secuestro de la perra Antonia, y un supuesto affaire con Graciela Molina, son las calumnias más grandes que se han urdido en mi contra. Lo del Plax no es calumnia.

    Responder
  • 11. Pesaita Marisopa  |  junio 21, 2007 en 3:31 pm

    Cuando te invito a mi casa????

    Oye resulta que ahora además de golpear perrito poodle también robas??? Se me esta cayendo amigo Valderramin….

    Apropósito y la película que te presté el otro dia, hace como un mes???

    pd: En todo caso yo suelo hacer perro muerto en los bares y aveces me llevo los ceniceros…

    Besos

    Responder
  • 12. Don Vitto  |  junio 22, 2007 en 1:49 am

    Decepcionado…

    Responder
  • 13. willy  |  junio 22, 2007 en 1:35 pm

    Se agradece el gesto (igual se rieron con el chiste por acá, en el Fan Club del Ligre… un poquito nomás, pero algo es algo…)

    Un saludo.

    W.

    Responder
  • 14. Malaquías  |  junio 22, 2007 en 7:08 pm

    Don Vitto: Por cruel (o acaso justa) ironía del destino, usted fue el comentario Nº 1.000 de este Blog. Yo estaba calladito haciendo la cuenta regresiva, para felicitar a el o la feliz comentarista. Y tocó justo que usté se decepcionara. Bueh, me imagino que esto del robo hormiga nos pone en trincheras opuestas, atendida su profesión y también su plaza laboral. No hay rollo, yo lo quiero un saco igual, y por lo mismo lo felicito de todos modos por ser el Mil.

    Willy: … Consuélese pensando que me sé unos mucho más fomes. (Y usté fue el 1001, obviamente).

    Responder
  • 15. alex zappa  |  junio 23, 2007 en 10:16 am

    Lo de la flor..fue genial….
    y el que roba un libro..tiene ganado el cielo( si no es prestado)
    un abrazo..Alex

    Responder
  • 16. Penélope Glamour  |  junio 26, 2007 en 1:03 am

    Querido M:

    Haga como Piniguacala y sólo diga lo de rigor: que un cleptómano realmente no tiene memoria.

    Un abrazo de la contribuyente número 1003

    Responder
  • 17. verde  |  junio 26, 2007 en 3:14 am

    conozcoo alguien que le llama “recuperar” a esos actos..
    io me cago de susto, pero he sido complice de un par de deshodorantes, un zapallo (en dia de lluvia) y creo que una lata de atún…

    Responder
  • 18. autoexiliada  |  junio 26, 2007 en 2:47 pm

    Bueno, fui testigo de lo del libro… y tuve q apoyar la mentira de q un hueón te lo había ofrecido a 20 lucas. Eso cuenta como complice?

    Sobre lo del secuestro de la Antonita, aún me caben ciertas dudas…pero creo en tu palabra y creo q el verdadero culpable fue el jardinero.

    Recuerdo lo del plax en la época del diputado Diamante y q nos juraste de guata q había sido un “error”. Pequeño mentirosín.

    Responder
  • 19. Malaquías  |  junio 27, 2007 en 2:49 am

    Panchi: La película pasó como tantas cosas al patrimonio personal de Valderrama, a no ser que la encuentre, porque la verdad, no me gustó ni tanto, pero igual se agradece el gesto y sobre todo el esfuerzo para entregármela. Se anotó usted un poroto. Y lo otro es que no golpeo poodles, los lanzo delicadamente por el aire cuando se meten a mi pieza.

    Alex: Se agradece, porque así como voy tendré que desvalijar una librería para conocer a San Pedro.

    Peneloplease: Pero si la gracia es justamente relatar estas pequeñas victorias contra el sistema. Y eso que me faltó de la vez aquella que, necesitado de una mochila para notebooks, tomé una el Jumbo, me la puse al hombro y salí campante (con un micrófono adentro, sí señor !)

    Verde: Manténgase cerca, joven padawan, yo soy la verdad, el camino y la vida.

    Autoexit: Pff, eres mi cómplice desde el momento que entraste a la librería. Pero reconoce que fue emocionante, no? Respecto a la Antonia, seeh, el jardinero siempre es el culpable, o el mayordomo.
    En cuanto al Plax, fue definitivamente un error: todo el mundo sabe que Listerine la lleva.

    Un abrazo,

    M.

    Responder
  • 20. Malaquías  |  junio 27, 2007 en 2:54 am

    Otra cosa: Hay que ver qué linda imagen que puse. Tómense un momento y disfrútenla. Pato Lucas es notable.

    Esop.

    M.

    Responder
  • 21. alex zappa  |  junio 27, 2007 en 1:29 pm

    apropo del pato lucas..
    seria notable dedicarle un capitulo a parte de este personaje genial…todos tenemos algo de pato lucas…..
    ademas que nos sirve para reirnos de nosotros mismos..
    saludos a la Pamelita Bloggare y a usted un apoyo con base de metal…

    Responder
  • 22. Pame  |  junio 27, 2007 en 3:31 pm

    Definitivamente Don M. el Pato Lucas, así como el Coyote son íconos dentro de nuestra educación moral…jajajaja, como confirmando la regla, siempre he sido partidaria de los villanos… los heroes de las caricaturas son un poquito mucho, además a mi hermano menor siempre le hemos dicho Pato Lucas… reclama y reclama, pero tiene buen corazón, además es de antología el capítulo que cita su figura…jajajaja…me encantan los dibujitos…soy una cabra chica!!!!
    un beso. P.
    Gracias por el recuerdo Don A… sólo digo IDEM…

    Responder
  • 23. Pesaita Marisopa  |  junio 27, 2007 en 6:37 pm

    Panchi??? quien es Panchi…. eeeen fin!

    El título de este post debería ser Valerrajudo!!!

    No porque tengas un trasero gordo, sino porque hay que tener “raja” para robar tan desfachatadamente y no haber recibido castigo…

    Esho, Besho

    Responder
  • 24. Shenita  |  julio 4, 2007 en 2:58 am

    😆

    En realidad, no te conozco asi que no puedo dar una buena opinion respecto a lo de Valderrajudo… pero que tiene razon la chica de arriba es cierto…. 😛

    Saluditos!

    Responder
  • 25. Malaquías  |  julio 25, 2007 en 2:54 pm

    Y bueh, sí tengo un trasero gordo, pero también mucha suerte, así que el apodo sería doblemente acertado.

    Saludos,

    M.

    Responder
  • 26. Horst Paulmann  |  agosto 17, 2007 en 10:06 pm

    ¡Ahí tení!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Calendario

junio 2007
L M X J V S D
« May   Jul »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Most Recent Posts


A %d blogueros les gusta esto: